7 terribles frases en una discusión de pareja que siempre debes evitar

15 November 2017

Hay frases que son como armas de destrucción masiva: las decimos y lo que había empezado siendo una pequeña discusión con la pareja se convierte en una pelea que lleva la relación al jaque mate. Todas las parejas discuten; de hecho, lo raro e insano sería no hacerlo, pero la forma en que nos tomamos esas discusiones es lo que marca la diferencia. Los comentarios despectivos, las descalificaciones personales, la actitud pasivo-agresiva y las luchas de egos destruyen todo lo bonito que podamos haber tenido con una persona. Si el otro se pone a la defensiva, la discusión no tendrá fin, salvo el fin de la relación.

7 “Siempre haces lo mismo”

Puede que a menudo sientas que no te escucha, o que con frecuencia haya llegado tarde últimamente, pero ‘muchas veces’ no es lo mismo que ‘siempre’. Cuando le decimos al otro la palabra “siempre” estamos en realidad demostrando que no valoramos todas las veces en que no ha sido así, y le estamos diciendo en realidad que creemos que nunca cambiará, porque lo que hace forma parte de quién es.

6 “Piensa lo que quieras”

Siempre pensamos lo que queremos, nadie nos tiene que dar permiso para hacerlo. Pero la frase tiene en realidad otra intención, y es una forma indirecta de decirle al otro que tiene que pensar lo que nosotros estamos pensando, porque de lo contrario nos enfadaremos. Creemos que si no somos agresivos con las palabras no haremos daño, pero la actitud pasivo-agresiva también duele, y la única forma de evitarla es aceptar al otro como es y que dentro de nosotros no nos carcoman resentimientos callados.

5 “Mi ex lo hacía de otra forma”

Ya dice la expresión que las comparaciones son odiosas, y es que sacar en la conversación al ex en general no suele ser buena idea, pero mucho menos apropiado es traerlo a la conversación en plena ebullición de un conflicto. Atacar al ego del otro es la forma idónea de despertar a la fiera. Por el contrario, si le decimos cómo nos sentimos y qué es importante para nosotros que cambie en aquello, o que entienda lo otro, es mucho más fácil que nuestra pareja esté receptiva con nosotros.

4 “Ha sido tu culpa”

La culpa es corrosiva en una relación, porque hace que el otro se sienta mal y nunca mejore. Puede que el otro sea responsable de algo, pero las relaciones son como el trabajo en equipo, que la responsabilidad siempre es compartida, y los fracasos, como las victorias, son de todos.

3 “¿Ya no me quieres?”

Las inseguridades no sirven para nada: nos hacen sentir mal y no son muy atractivas para la otra persona, sino más bien al contrario. Una pequeña discusión no significa que sea el fin del mundo, pero hay personas que tienen tanto miedo al conflicto que lo hacen más grande en el propio intento de evitarlo.

2 “Eres igual que tu familia”

Todos tenemos rasgos de nuestros padres, nos guste o no. Así funciona la genética, y también la influencia de la educación. Pero si hay algo en que no nos gusta parecernos a nuestra madre o padre es precisamente en sus defectos. Además, puede que en un momento dado nos desahoguemos hablando de los padres, pero “con la familia solo me puedo meter yo”.

1 “Déjalo, es mejor que lo haga yo”

Puede que el otro no cocine tan bien, o que no sea tan hábil como tú conduciendo o haciendo lo que sea, pero si siempre se lo quitamos de las manos, nunca mejorará. Nos condenamos a seguir haciéndolo nosotros en el futuro, y por otro lado le impedimos desarrollar habilidades en ese aspecto.