Así es tu triste realidad de estudiar y trabajar al mismo tiempo

05 October 2017

En esos últimos años de escuela comenzó una terrible presión por empezar a ver qué sería de ti en el futuro. Un trabajo en el cual ir haciendo prácticas o algo ya mejor que te diera un buen nombre al salir de la escuela.

Y aunque parece tarea sencilla, es un dolor de cabeza. Sobre todo, porque nadie te avisa de esto:

Tres años de experiencia

Sí, has leído bien. Estás por terminar tu carrera, sales a la calle y, ¿con qué te encuentras? Te piden un mínimo de 2 o 3 años de experiencia demostrable en el sector. Pero… A ver, ¿cómo voy a tener experiencia si durante estos años estuve (ejem) estudiando? La peor parte es que aunque ya hayas terminado la escuela, el problema sigue siendo el mismo.

Certificado de idiomas

El más común: el inglés. Pero hemos leído ofertas de búlgaro, francés e incluso ruso. Generalmente el certificado oscila entre un B2 y un C1 (First y Advanced). ¿Problema? Incluso en la carrera seguíamos estudiando el verbo To be… Y a ver quién es el listo que aún tuvo horas extra para cultivar los idiomas.

Conocimientos extra

Aquí es dónde tienes que demostrar que todo lo que has estudiado durante esos años de universidad lo sabes poner en práctica. En el currículum mencionamos hasta “conocimientos de Word”. Sí, así es.

Quizá no hemos hecho mucho caso cuando nos explicaban algún programa informático nuevo en clase pero nosotros siempre ponemos que tenemos “nivel alto de…”. Las etiquetas que piden los captadores de empleados son variados y amplios. Así que, amigos, sólo podemos apuntarnos a cursos para perfeccionar estas habilidades.

Ser estudiante

Hay una oferta que te encanta. Cumples todos los requisitos anteriores. Te preseleccionan, te llaman para una entrevista y, de repente te dicen: “Una última cosita…¿sigues estudiando, no?Nosotros te llamamos.”

Tus pactos con el diablo

Esos pequeños ingresos generados sirvieron para comenzar a venderle tu alma a distintas organizaciones satánicas. Sacaste un plan telefónico, una tarjeta de crédito y una televisión a muchos meses sin intereses. Pero gastaste más de lo que ganabas y necesitabas aumentar tus ingresos. ¿El impedimento? Aún eres estudiante.