Esto es lo que la ciencia dice de si es malo escuchar música para evitar problemas

17 July 2017

En mayor o en menor medida, somos lo que escuchamos. Dependiendo de la situación, es curioso ver cómo nuestros sentimientos pueden llegar a coincidir con la tristeza de un blues, con la alegría de un rock & roll o con la agresividad de unas estrofas de rap; pero es más curioso todavía ver cómo nosotros mismos somos los que sintonizamos la radio en busca de determinadas canciones para según qué momentos.

A este respecto, la terapia musical es un remedio que lleva décadas extendido. Ya durante la I y la II Guerra Mundial, los músicos iban de hospital en hospital intentando alegrar la estancia de los soldados que sufrían física y emocionalmente. En la actualidad, por ejemplo, suele recomendársele a adolescentes con dudas e inseguridades, para que el ritmo y la armonía de las canciones les ayude a estructurar lo que verdaderamente sienten y padecen. Con todo, sus resultados siempre habían parecido tan beneficiosos como los de cualquier otra terapia médica conocida, pero, al final, escuchar música puede que no sea la mejor opción para afrontar nuestros problemas.

Según un estudio realizado por la Universidad de Jyväskylä, en Finlandia, hay tres formas de utilizar la música para manejar los estados de ánimo negativos: la desviación, donde la escuchamos para evadirnos y distraernos; el consuelo, donde la letra de las canciones sirve para ofrecernos apoyo y comprensión; y la descarga, donde lo importante es el ritmo, el cual nos ayudará a desahogarnos y liberar nuestra ira y nuestra tristeza. No obstante, tal y como señalaba la investigación, ninguna de estas maneras sirve del todo, pues al final suelen degenerar en un aumento de los niveles de ansiedad y de inestabilidad emocional, sobre todo en los hombres. Y es que, a veces, ponernos a escuchar una canción triste cuando no estamos viviendo nuestros mejores momentos hace que, lejos de olvidarlos, nos centremos en los aspectos negativos de nuestra vida y nos impida salir de ellos. Por eso, antes de seleccionar cualquier canción, tenemos que valorar el impacto que puede tener sobre nosotros y tratar de escoger la que mejor nos haga sentir.


Al final, todo girará en torno a aquella frase de Bono, el cantante de U2, que decía que “la música puede cambiar el mundo porque puede cambiar a las personas”; así que trata de beneficiarte de ella y exprime sus aspectos positivos, que para pasarlo mal ya nos queda el resto.