Esto es lo peor que te puede pasar un viernes en la oficina

11 August 2017

Se va la luz y no salvaste

Clásico que ya te estás saboreando la noche del viernes social. Cena, tragos… ok, más tragos, y al fin, tu esperado descanso: la ida a la cama. Pero no contabas con la astucia de ese documento que tienes que mandar a tu jefe para que este lo apruebe y lo envíe al cliente para su aprobación.

Pues todo bien, estás todo contento con tu documento y estás por marcar ese teléfono para pedir taxi e irte al lugar donde te quedaste de ver con tus amigotes. De hecho no te la crees de que ya vayas a acabar pero que iluso eres, ¿creíste que iba a ser tan fácil? Hasta se te hacía raro: la luz se va y para tu mala suerte, sólo salvaste el 35% del 92% que llevabas… Lo siento, herman@, aplícate para repetir lo que perdiste, porque esa cena y tragos se ven muy lejos de donde estás ahora, y seamos sinceros: no vas a ir.

Hablarle y buscar al diseñador

Ah tu fin de semana luce espectacular, pero jamás imaginaste que el cliente te iba a hablar para hacer cambios de esas presentaciones que odias. ¿Lo peor? No depende de ti al 100%, tienes que buscar y hablarle al diseñador para que haga ese horripilento e inútil cambio que a nadie le importa más que a tu empleador.

Para tu mala suerte tienes que foreverear y adentrarte en ese mundo del histerismo para tratar de encontrar al diseñador que ya estás más para allá que acá. Mal, todo mal. Y lo malo es que tú quedas como el malo de la película.

Llueve

Por fin acabaste un día d estrés total. Lo único que quieres es salir de la oficina y relajarte. Ah, sí. ¿te dije que el día lucía soleado? Para tu maldita mala suerte, en el momento en que sales de ahí, todo se nubla y empieza a llover. ¿No sientes que sólo te llueve a ti?

Cambios al reporte

Ese reporte que enviaste el lunes lo checaste mil veces para que se fuera intacto. Es viernes y no has tenido respuesta. Son las seis de la tarde y supones que todo está bien, pero cuando estás a nada de cerrar el correo, el mismo te juega la mala jugada de decirte que hay no uno, si no como 17 cambios al reporte porque el cliente o, no le entiende, o no sabe lo que quiere.

Ni modo… a tratar de hacerle a entender a ese insolente que tu trabajo lo dice todo pero se lo tienes que hacer entender con manzanas.

Te dan chamba que no es tuya

¿Te suena familiar?

Sólo porque eres el asistente y no tienes injerencia alguna te echan toda la chamba que no te toca pero nadie quiere hacer, y como no puedes decir que no porque eres un empleado más pues dices: “Va, órale; me la echo”.

Ten dignidad y di que no al flojo que te da el trabajo que le corresponde.

Junta el viernes a las 5 de la tarde

Y lo peor de lo peor: cuando trataste de adelantar todo el jueves y gran parte de la mañana de tu viernes, el cliente y tu jefe, que no puede decir que NO, ponen una juntota a casi final del día para no sólo amolarte tu fin de semana, si no tu plan de la noche y ser el más odiado por tus amigos y novi@. Al final y luego de una reunión inservible, te dicen que eres un workaholic que no sabe cómo poner límites. ¿Te suena… otra vez?