Esto es lo que debes hacer si quieres que tus correos siempre sean respondido

17 February 2017

Te avientas tu buen proceso creativo para redactar un correo. Lo revisas un par de ocasiones para notar algún error y decides que está listo para ser enviado. Sin embargo, nadie o casi nadie te responde.

Tus primeros pensamientos son que les caes mal, te odian o algo hiciste mal y te están aplicando la “ley del hielo”; pero la razón puede estar en lo mal que redactas tus correos.

Pero estamos aquí para ayudarte. Así es como lo puedes solucionar.

Sé claro

Primero lo primero, exactamente lo que necesitas de esa persona es con lo que debes ser explicitamente claro. ¿Qué pasos debe seguir esa persona después de leer tu correo electrónico?

¿Necesita proporcionar información sobre una presentación o un proyecto? ¿Necesita responder a una pregunta en particular? ¿Tiene que aprobar algo?

Haz tu pregunta de forma directa de manera inicial y ya está.

Proporciona una fecha límite

Estás esperando ansiosamente una respuesta, pero no estás escuchando nada. Estás listo para escribir a esa persona irresponsable, pero en realidad no le dijiste nada porque no hay fecha establecida.

La gente está ocupada y, al igual que tú, sus bandejas de entrada están probablemente rellenas con las tareas y pendientes que son mucho más urgentes que tu petición (que aparentemente puede ser tratada siempre).

Es por eso que es importante incluir un plazo para cuando necesites una respuesta. De esa manera, esa persona puede priorizar adecuadamente su mensaje con todas las otras cosas que están en su plato.

Hazlo fácil

Cuanto más fácil se haga ese correo para responder, más probable es que obtengas exactamente lo que necesitas. Por lo tanto, asegúrate de escribirle a esa persona con todo lo que necesitan para responderte rápidamente.

¿Necesitas comentarios sobre un documento? Asegúrate de incluir un enlace o un archivo adjunto, para que no tengan que cavar por ellos mismos. O, en lugar de pedir consejo sobre cómo abordar una situación, describe tu plan de ataque y simplemente pregunta si ese es el camino a seguir.

Son cambios aparentemente pequeños. Pero, pueden hacer una gran diferencia en tu tasa de respuesta por correo electrónico.