Esta es la guía a seguir para tener un currículum perfecto y encontrar trabajo sin problemas

09 August 2017

Los hay cronológicos, temáticos o mixtos. De plantilla o de formato libre. Según el modelo inglés, el americano… El currículum es una herramienta básica que dice mucho de ti como profesional y además desvela muchos otros aspectos de tu personalidad, como la capacidad de síntesis, de organización o incluso tus dotes para el diseño y tu estilo.

Condensar bien tu experiencia laboral sin desatender otros aspectos importantes puede hacer que ese papel te haga entrar por la puerta grande de un empresa o terminar, como tantos otros, en la papelera de reciclaje.

7 Piensa en el currículum como si fuera un esquema de la entrevista

No vale con ‘vomitar’ todo lo que has hecho. Se aconseja pensar antes en qué quieres que te pregunten, cómo quieres impresionar, qué te gustaría resaltar y qué evitar en esa cita con tu potencial jefe. Así podrás elaborar para él, tal vez sin que se dé cuenta, un guión con las preguntas para organizar la conversación y llevar, en todo momento, la sartén por el mango.

6 Claridad, claridad y claridad

Porque todo lo que sea difícil de leer, confuso o demasiado extenso llevará a algún equívoco o bien se pasará por alto. Por eso conviene reducir cada línea a la mínima expresión. No importa lo impactante que sea tu trayectoria si no eres capaz de hacerlo ver, y demasiadas palabras, fechas o términos llevan al desorden, al caos y, probablemente, al rechazo.

5 Después de la claridad, concisión

Porque, en ocasiones, cometemos el error de querer contarlo todo sin preguntarnos si es realmente interesante. Apuesta por elaborar grupos con no más de dos o tres sub-secciones y hacer hincapié, únicamente, en los aspectos que de verdad agregan valor a su perfil. Todo lo que no es interesante, sobra. No hay que caer en el ‘cuanto más, mejor’.

4 Primero resultados, luego habilidades

Porque no es lo mismo decir que manejas las redes a la perfección y has conseguido lanzar una campaña exitosa, que decir que tus campañas son geniales porque dominas las redes. Parece lo mismo, pero no es igual. Y también conviene ofrecer las cifras exactas porque una empresa siempre, al final, buscará resultados y no buenas intenciones.

3 Presume de tus proyectos personales

Que te vean como alguien inquieto. Si tienes un blog que recibe cientos de visitas a la semana, comunícalo. Sí, puede que no estés ganando un peso con él y sea más una expresión personal que otra cosa, pero el hecho de que hayas puesto en marcha un proyecto exitoso dirá de ti mucho más de lo que puedan suponer unos cuantos meses haciendo prácticas en cualquier empresa.

2 Dales una vuelta por tus trabajos

En el currículum no cabe todo, eso es un hecho, pero siempre puedes utilizar enlaces externos que les conduzcan a tus trabajos de manera rápida y sencilla. Un portfolio en línea, una web personal, tu perfil en LinkedIn y en otras redes… Todo buscando poner en valor tus acciones que tengan relación con la actividad de la empresa a la que aspiras entrar.

1 Adáptalo a la empresa

Requiere algo de tiempo, pero así conseguirás que el empleador vea en ti al mejor aspirante. Ten varias versiones de tu currículum para adaptarlas a cada caso, y pon por delante determinadas experiencias que puedan entroncar directamente con la actividad de la empresa. Te convertirás, automáticamente, en la opción idónea para desempeñar el cargo que necesita la compañía.