Lecciones de vida que nos dejó ‘La Sociedad de los Poetas Muertos’

16 May 2018

Esta película es de esas que valoramos no sólo por lo grandiosa que es técnicamente, sino por las grandes lecciones que nos dejó a través de cada uno de sus personajes, sus diálogos y su historia en general.

Si le pensamos, la película es toda una enseñanza de como buscar la felicidad y vale la pena tomarlo y hacerlo nuestro.

Nadie tiene la verdad absoluta

¿Recuerdan al tímido Ethan Hawke diciendo: “La verdad es como una manta que siempre te deja los pies fríos. La estiras, la extiendes pero nunca es suficiente. La sacudes, le das patadas, pero no llega a cubrirnos. Y desde que llegamos llorando hasta que nos vamos muriendo, solo nos cubre la cara, mientras gemimos, lloramos y gritamos”?

La libertad está en los sueños

John Keating (Robin Williams) nos dice “Solo al soñar tenemos libertad, siempre fue así; y siempre así será”. Así será, nos vemos en los sueños.

También te puede interesar: Películas que todo amante de la música debe ver

La felicidad está en los corazones puros

“Muéstrame un corazón que esté libre de necios sueños, y te enseñaré a un hombre feliz”.

Sé el dueño de tu vida

“Oh, vivo para ser amo de la vida, no un esclavo“. ¿Les queda claro?

Carpe Diem, aprovecha el momento

“El día de hoy no se volverá a repetir. Vive intensamente cada instante, no alocadamente, sino mimando cada situación, escuchando a cada compañero, intentando realizar cada sueño positivo, buscando el éxito del otro y examinándote de la asignatura fundamental: el amor. Para que un día no lamentes haber malgastado egoístamente tu capacidad de amar y dar vida“.

Elige tu propio camino

“Robert Frost dijo: dos caminos se abrieron ante mí, pero tomé el menos transitado y eso marcó la diferencia“.

Nunca hay que resignarse, sé como eres

“Chicos, deben esforzarse por encontrar su propia voz. Porque cuanto más tiempo esperen para comenzar, menos probabilidades tendrán de encontrarla. Thoreau dijo que ‘la mayoría de los hombres llevan una vida de silenciosa desesperación’. No se resignen. ¡Fuguense! Salgan. Este es el momento.”