Por si no sabías, tu oficina te hace engordar y así es como puedes evitarlo

19 May 2017

Al cumplir la jornada laboral sentados frente al escritorio, ganamos peso por muchas razones.
La principal razón es la comida, pero cosas como el estrés o el poco movimiento también afectan. Así que evita el ganar peso, siguiendo estos sencillos consejos.

No le pertenezcas a la oficina

Trabajar por mucho tiempo en la oficina, horas extra o manejar mal el tiempo en ella, hace que se pierdan los tiempos y ciclos naturales, lo que trae como resultado un total desorden en nuestro organismo.

Esto se ve mayormente reflejado en el sueño. Llegamos de la oficina a cenar y luego a dormir. Ya sean muchas o pocas horas, ambas juegan un papel importante en el peso, así que lo ideal es dormir el tiempo necesario.

Y la solución está en hacer un pequeño sacrificio. Una buena idea es despertar antes, ir a algún gimnasio, ir a la oficina y regresar temprano a tu casa. O bien, llegar antes a la oficina para salir antes y poder hacer alguna actividad física por la tarde.

El detalle está en no permitir que la oficina consuma nuestro espacio personal.

Pon atención en lo que te vas a comer

A la hora de la comida, es muy sencillo seguir a la bola y terminar comiendo en el puesto de tortas todos los días. Eso es lo que no debes permitir.

Siempre hay que poner principal atención en lo que vamos a comer antes de regresar a la jornada laboral y una buena idea es checar las calorías o buscar la opción mas sana dentro del menú. Nunca repitiendo lo de todos los días.

Y nunca habrá mejor comida que la que te hagas en casa. Así no gastas tanto y comes de una manera mucho mas saludable. Aunque te veas como una/un perdedor con tu tupper.

Siempre ten una botella de agua a tu lado

En los días de mas trabajo puede ser difícil recordar que hay que hidratarse, pero siempre haz el esfuerzo por tener una botella de agua a tu lado y tomar de ella todas las veces que te sean posibles.

Puede parecer difícil si no tienes la costumbre, pero una vez tomando ritmo todo se vuelve mas fácil e incluso lo disfrutas.

Así evitas la ansiedad que el trabajo genera y que te hace comer, hidratas a tu cuerpo, cumples con los ocho vasos al día y dejas de consumir bebidas con alto contenido calórico.

Identifica cuando estás comiendo sin razón

La oficina se presta para estar comiendo papitas, galletitas o cualquier otro tipo de botana solo por placer.

Aprende a identificar esos momentos y comienza a sustituirlos por otras opciones como el masticar un chicle. Este tiene efectos positivos en ti, pues puede hacer que mantengas la concentración en el trabajo, crea la sensación de estomago satisfecho gracias a la saliva y quita el estrés.

No dejes de moverte

Aunque tu trabajo requiera que estés la mayor parte del tiempo frente a la computadora en el escritorio, date la oportunidad de moverte cuando te sea posible.

Usa las escaleras en lugar del elevador, camina para ir a comer y da un pequeño paseo, ve a trabajar a pie, bicicleta o transporte público. Encuentra la manera de mover tu cuerpo cada que te sea posible.

Come botanas saludables

Una de las principales razones para ganar peso son esos pequeños gustitos que te das mientras escribes frente a la computadora.

Y no hay necesidad de que te quites la costumbre de estar comiendo en la oficina, sólo basta con saber qué comer.

Puedes sustituir esas galletitas por algunas frutas o verduras que lleves preparadas. Alguna ensalada o hasta algo pequeño como el atún puede funcionar perfectamente.

El estar picando durante todo el día te quita esa mala sensación de hambre y el miedo de engordar porque lo que comes es saludable.