Razones por las que odias irte de vacaciones

18 September 2016

Esto es el lado oscuro de tus vacaciones. El punto 1 es la cereza en el pastel de lo deprimido que te deja irte de viaje.

7 Empacar

Cuántas veces no has dicho antes de irte de vacaciones: “Tengo que empacar”. Eso es uno de los momentos más odiosos de cualquier viaje porque te resulta de flojera sacar tu ropa para meterlas a una maleta. ¿Qué tan difícil puede ser eso? Y además, ¿cuánto tiempo te puede llevar? ¿15 minutos?

6 Ir al aeropuerto

Trasladarte al aeropuerto siempre será difícil porque entran conflictos ajenos a ti como el tráfico, la aglomeración de gente. Pero también están esas situaciones que entorpecen todo gracias a tu propia torpeza: que se te haga tarde, lo cual hace que todo lo demás se complique porque una cosa lleva a la otra: perder el avión.

5 Cuidar tu pasaporte

Si viajas a otro país tienes que estar al pendiente de tu pasaporte; que no se te pierda porque si lo haces, no tienes cómo regresar, al menos en el papel.

Qué molesto es llevarlo contigo en todo momento porque obvio desconfías de dejarlo en el hotel u hostal. Y si lo metes a una caja de seguridad es más gasto.

4 Reservar hotel

De cuando tienes todo listo para viajar menos la reservación en el hotel. Entonces te pones como loco a buscar y no encuentras nada. Y al llegar a la ciudad de tu destino pierdes más tiempo en volver a buscar donde quedarte.

O tu propia apatía hace que digas: “Llegando allá veo qué onda…” Todo para que te dé la noche y no tengas donde dormir.

3 Depender de alguien más

Cuando viajas con más gente y una de esas personas es la típica que no quiere ir a ningún lado o aplica la de no llevar dinero, hacer enojar y fastidiar a todos; o peor todavía cuando se levanta tarde y hace que todo se retrase por su culpa.

2 Cuando se te acaba el dinero

Esto pasa, por lo regular, casi al final del viaje, cuando ya te dejaste ir como gorda en tobogán y te gastaste todo tu dinero en alcohol, comida y hasta souvenirs. Tus horas están contadas, así como las monedas. Te odias a ti mismo por no haber guardado nada para el final del viaje.

1 Regresar a la realidad

Ese horrible momento y frase de: “Qué flojera regresar mañana al trabajo”. Eso, sin duda, es lo más horrible del fin de tus vacaciones, pero la despedida, el viaje de regreso y la llegada a tu casa son realmente deprimentes.