Señales de que estás en una relación madura contigo misma

14 February 2018

Tener una relación madura contigo misma significa que has abandonado todos los modelos impuestos desde fuera para entrar, paso a paso, en tu propio ser. Eres consciente de que si tú eres feliz, tu mundo también lo será.

Consientes a tu cuerpo

Dedicas un tiempo a tu cuidado personal, a tu alimentación y practicas deporte, porque te gusta proyectar a los demás la mejor imagen de tu persona en todo momento. Tener una apariencia agradable te ayuda a sentirte más segura y a afianzarte en tu individualidad.

Cuidas de tus emociones

Sabes que las palabras que piensas día a día determina cómo te sientes con tu vida. Por tanto, te cuestionas las emociones que sientes y desechas todo aquello que pueda hacerte daño y que sea mentira.

Expulsas a las personas tóxicas de tu vida y buscas rodearte de personas positivas, de personas a las que realmente le importas

Has alejado de tu lado toda relación tóxica ya sea de amistad, familiar, amorosa, o profesional. Sabes muy bien que las actitudes negativas son contagiosas y pueden tener un impacto negativo en tu vida. Tu responsabilidad no es satisfacer las necesidades y carencias de los demás.

Estás segura de tu belleza y has derretido uno a uno todos tus complejos

Te ves y te sientes bonita. No te avergüenzas de tu cuerpo. No lo escondes, porque sabes que en el mundo no hay nadie como tú. Eres única. Te has aceptado a ti misma. Has renunciado a cambiar aquello que no puedes cambiar y que escapa a tu control.

Te fijas metas y objetivos

Para ti la vida es un destino a la felicidad. Un destino que se construye día a día, por lo tanto te fijas metas y objetivos que te acerquen a ella. ¿Por qué para ti son importantes las metas y los objetivos? Porque sino sabes a dónde vas da igual el camino que elijas y no todos los caminos son igual de válidos y buenos. En cambio, si tienes objetivos, estos inspirarán tus acciones, tus proyectos, tu vida.

No te asusta estar sola o pasar tiempo contigo misma

En realidad te gusta y lo necesitas. Al pasar tiempo contigo misma has descubierto cómo eres. Y con base en eso has podido enfocar de forma adecuada tu vida. A veces, al estar rodeada de otras personas y escuchar sus opiniones pueden llegar a confundirte por eso, dedicas un tiempo cada día a escucharte a ti: qué es lo que buscas, qué es lo que quieres, qué necesitas.

Sabes vencer las frustraciones de la vida

Los problemas no te destruyen ni te derriban. Has aprendido a sacar fuerzas de dónde pensabas que sólo había lágrimas y dolor. Y a cada acontecimiento le encuentras la sonrisa, porque eres muy consciente de que es más fácil estar triste que estar feliz. Buscas por todos los medios posibles que la tristeza no te robe la sonrisa o al menos no por mucho tiempo. La tristeza es un síntoma de que algo no va bien en tu vida, y tú lo sabes, por ello, intentas averiguar la causa y poner el remedio.