The Shape of Water, una historia de monstruos llena de amor y belleza

16 January 2018

Tras ganar premios bastante importantes al rededor del mundo, The Shape of Water de Guillermo del Toro ya está en todos los cines de México. Inspirada (principalmente) por El Monstruo de la Laguna Negra (1954), la película es un cuento de hadas rodeado de monstruos, amor y mucha belleza.

A lo largo de dos horas, Guillermo del Toro nos guía por Baltimore (Estados Unidos) a principios de los sesenta. Aquí, conocemos a Elisa (Sally Hawkins), una carismática chica muda que trabaja haciendo limpieza en un laboratorio.

Su vida es común y corriente. Hasta cierto punto aburrida y llena de rutinas. Sin embargo, el director mexicano presenta dicha rutina de una forma tan bella que nos enamora y cautiva. Lo mismo sucede con la ciudad que la hospeda. En un principio es oscura, solitaria y de pinta peligrosa, pero gracias a la música, el cine que adorna el edificio donde Elisa vive y las (pocas) luces, nuestras sensaciones se suben a un bello paseo por nuestros mejores recuerdos.

Una común historia de amor incondicional, contada de una forma nunca antes vista

En The Shape of Water, lo principal es el amor y todo lo que éste nos lleva a hacer. Elisa se enamora de un hombre anfibio (Doug Jones) que fue capturado en el Amazonas y es llevado como prisionero al laboratorio. Ella tendrá que limpiar todos los destrozos que este “invitado” provoca y de la nada, la chispa del amor se empezará a percibir.

Guillermo del Toro tomó muchos riesgos al hacer esta película. Incluso se bajó del banquillo de director para Pacific Rim 2, pero al final, todo resultó. Por ejemplo, la forma en la que se comunica la pareja de esta cinta.

Elisa y el hombre anfibio no pueden hablar, pero desarrollan una forma de comunicación entrañable. De nuevo la rutina se hace presente, pero es una tan bella que sólo se compara a los domingos de pizza y Netflix en cama con tu pareja.

Por supuesto, este creciente amor se torna prohibido desde el principio, por lo que la pareja tendrá que librar muchos obstáculos, hacerse de aliados y formar jugadas de alto riesgo.

El humor en The Shape of Water

Aunque la atmósfera de The Shape of Water nos remite a un thriller, la cinta está llena de humor. Sí, tenemos villanos constantes y la tensión de la guerra fría en todo su esplendor, pero, Zelda (Octavia Spencer) y Giles (Richard Jenkins) se encargan de hacernos reír todo el tiempo.

Mientras Zelda es su compañera en el trabajo que se la pasa cuidándola y hablando mal de su esposo, Giles es su amigo y vecino gay con el que comparte sueños, ideas y el gusto de las películas musicales. Así, vamos descubriendo que nuestra protagonista, fanática de los huevos cocidos, es feliz en su pequeño mundo.

Los monstruos en The Shape of Water

No, el hombre anfibio y fanático de la música no es el monstruo en la película. Ese papel se lo lleva Richard Strickland (Michael Shannon), un hombre cuadrado, conservador y de fe ciega. Él vive en los suburbios con su esposa y dos hijos. Le gusta sentirse superior a todos y maneja un lujoso Cadillac. Es fanático de los dulces baratos, del sexo aburrido y en el que él es el único en recibir placer. Por último, este villano suele acosar sexualmente a sus trabajadoras, tema que actualmente está muy presente.

Como todo buen villano, está lleno de astucia y odio para casi todo mundo. Sin embargo, a nivel película, es el encargado de brindar los momentos más tensos y de paso, hace brincar del asiento (más que una cinta de terror) y todo porque rompe con la tranquilidad y belleza del resto de la cinta.

Las subtramas en la película

El creciente amor entre Elisa y el hombre anfibio guía el hilo principal de la cinta. Sin embargo, ésta cuenta con algunas subtramas muy interesantes. Desde el matrimonio sin amor de Zelda hasta la faceta como padre de Strickland.

Las más interesantes en The Shape of Water son las comandadas (en solitario) por Giles y el Dr. Robert Hoffstetler (Michael Stuhlbarg). El amigo de Elisa enfrenta la edad adulta y los deseos de volver a ser joven. Con todo esto, una serie de revelaciones que lo hacen evolucionar de una forma inolvidable. Por otro lado, la vida de Hoffstetler encamina la presencia de los espías rusos y los tintes de thriller más fuertes.

Una pareja tan particular como inspiradora

Guillermo del Toro tiene decenas de aciertos en The Shape of Water. Desde su inicio y final hasta las oscuras y bellas escenografías dentro del laboratorio, cine, departamentos y hasta transporte público. Pasando, por supuesto, por la música seductora, soñadora y melosa pero en ocasiones puntuales, tétrica como sólo BioShock había podido hacer.

Sin embargo, una de las palomitas más grandes de la cinta que seguro seguirá ganando premios, es la singular pareja. Ésta nos lleva a escenas de acción, drama romance y hasta musicales. Muchas veces con el agua involucrada de forma genial.

Sin duda, The Shape of Water pasa directamente al top 3 de películas de Guillermo del Toro. Y es que, este cuento de hadas hace reír y llorar de emoción; provoca que estés al filo del asiento y creando teorías de conspiración; te hace bailar y recordar lo mejor de cada una de tus relaciones; invita a creer en los directores mexicanos y en la nobleza de las películas; te hace soñar y encontrar el lado bueno de las cosas pese a los obstáculos; en fin, The Shape of Water estará presente en tu vida de mil y un formas para la eternidad.