Tomb Raider, el reboot que supera a su cinta predecesora, pero no al videojuego

17 March 2018

El cine ha tenido un crush eterno con los videojuegos. Ha tenido montones de oportunidades para conquistar y a lo más que ha llegado es tener grandes citas, pero ninguna con un broche de oro. Entre sus mejores recuerdos se encuentran Prince of Persia y tal vez, Silent Hill.

2018 tenía destinada una gran cita que al final, se ha quedado un tanto corta, pero que sin duda es la que más lejos ha llegado. Tomb Raider ya está en cines de México y “casualmente” coincide con el nuevo sitio en el que se anuncia un nuevo videojuego de esta franquicia para septiembre del año en curso.

Tomb Raider desde el principio |

La película protagonizada por Alicia Vikander empieza un tanto floja, mostrando a Lara Croft como una persona común y corriente. A la par, rebelde y sin interés por aceptar la muerte de su padre y su herencia.

Poco a poco, la acción comienza a tomar forma de la mano de uno de los elementos principales de la franquicia: los acertijos. De hecho, uno de los grandes aciertos de Tomb Raider es que mantiene mucho de la esencia de los videojuegos en esta historia que se inclina por mantener los sentidos alertados.

El reboot inspirado en el reboot |

La película se inspira totalmente en el reboot de la franquicia en los videojuegos. Desarrollado por Crystal Dynamics y distribuido por Square Enix, fue un gran salto de fe que se volvió en uno de los imprescindibles de la década.

Por ende, varios momentos clave del videojuego, se presentan de una u otra forma en la cinta. Desde el atropellado aterrizaje en paracaídas pasando por el viaje en el Endurace. Claro, sin dejar atrás algunas de los objetos que acompañan a Lara en toda la campaña y el avión al borde de la cascada.

El ascenso de una nueva heroína |

El eje central de la historia será ver la transformación de Lara Croft. Pasar de una hábil pero común persona, para convertirse en una exploradora valiente, intrépida, astuta, intuitiva y poderosa. De hecho, el momento que marca un antes y un después en esto es de lo mejor de la cinta.

Alicia Vikander maneja muy bien al personaje, de hecho lo domina a la perfección. Aunque a la distancia parece de hule -pues nada logra derrotarla-, sufrimos y nos preocupamos por todo lo que le sucede. Además, tiene ese toque de inocencia con dulzura mezclado con determinación y valentía que tanto caracterizan a Lara Croft.

Personajes que quedan en el olvido |

El resto del reparto hace su trabajo, destacando por mucho el villano interpretado por Walton Goggins. Sin embargo, Alicia Vikander se roba toda la película, haciendo que se vuelvan intrascendentes. De hecho, las escenas de Dominic West que deberían ser emotivas, se quedan un tanto cortas.

La historia y el futuro de la franquicia |

Al final, la historia no es mala, pero se siente un tanto predecible. En general es buena, pero nuevamente, se queda corta ante el videojuego, mismo que es una verdadera joya.

Y sí, aunque la cinta no tiene escenas post-créditos, nos da un memorable guiño. Parece que habrá una próxima película que los fans más clavados con Tomb Raider amarán.