19 razones por las que puedes ser una persona mucho más productiva en tu oficina

12 February 2018

Si cuando llegas a la oficina lo primero que haces es abrir tu Facebook, entonces podemos decir que la productividad no se te da mucho. Pero tranquil@ eso puede ser por muchas razones, entre ellas dormirte tarde, despertarte muy cansado (por dormirte tarde), etc. Si sientes que cuando llegas a tu casa luego de chambear sólo desaprovechaste el tiempo, es porque estás haciendo todo mal. Fíjate en qué te ocupas: si por la mañana te llevas siete minutos haciéndote el nudo de la corbata para que al medio día la uses de servilleta, date cuenta que no vale tanto la pena esforzarte en algunas cosas.

Esto es lo que puede ayudarte a hacer más en menos tiempo y con menos esfuerzo. Efectivamente: ser vago también tiene su método.

1. Levántate temprano para provechar la mañana. ¡Pero no le des al snooze! ¿Qué haces? ¡Despierta! ¡No! ¡Otra vez al snooze, no!

2. Comienza tu jornada con un buen desayuno.

3. Haz una lista con lo que tienes que hacer. Si ves que la lista va a salir muy larga, mejor apunta lo que NO tienes que hacer. Ejemplo: hoy no tenía que limpiar las ventanas. Pero lo he hecho igualmente. Cualquier cosa antes que trabajar.

4. Divide cada tarea en tareas más pequeñas. Y estas en tareas más pequeñas. Y estas en otras aún más pequeñitas. Te darás cuenta de que cada tarea en realidad es la suma de infinitas tareas, por lo que nunca conseguirías completar ninguna, así que baja a la cafetería y pide un café mientras piensas en lo vanos que son todos nuestros esfuerzos.

5. Haz primero lo más importante. Como regar las plantas. Si no las riegas, MORIRÁN. No podemos anteponer un balance superfluo o un informe ridículo a LA VIDA.

6. Bebe café. Mucho. El café es un estimulante que te ayudará a pensar con claridad y a no quedarte dormido en el regazo de tu jefe después de llamarle “mamá”. Con 17 tazas en seis horas puedes trabajar un 112% más rápido de lo normal y con 19 puedes pedir la baja por angina de pecho.

7. Evita las interrupciones. Puedes tener tu mesa rodeada de minas antipersona. Así evitas que te interrumpan con preguntas estúpidas, como por ejemplo: “¿Usted trabaja aquí? ¿No le despedimos hace seis años?”.

8. Tampoco vayas a ninguna reunión. Las reuniones son agujeros de tiempo. Ni contestes al teléfono. Ni leas los correos electrónicos. No hables con nadie. Comunícate sólo alzando el puño para ahuyentar a tus compañeros.

9. Becarios. Becarios everywhere. Becarios haciendo tu trabajo, convencidos de que están aprendiendo, mientras tú bates tu récord con el buscaminas. El buscaminas es vintage. El buscaminas es hipster.

10. Trabaja en equipo. Es decir, que trabaje el equipo. Tú dedícate a coordinar.

11. Haz ejercicio. Por ejemplo, a mediodía. El ejercicio te ayudará a aclarar la mente. Si no te apetece o ya tienes la mente lo suficientemente clara, envía a un becario al gimnasio.

12. Haz una sola tarea a la vez. Y fácil, que no eres muy listo.

13. Escribe una novela en los ratos muertos. Siempre que no te vean el monitor. Tus compañeros oirán que tecleas frenéticamente y creerán que estás acabando algún informe superurgente.

14. Céntrate en la eficacia, no en la eficiencia. O al revés, no sabemos. Pregúntale a alguien la diferencia. O míralo en Google. Porque no son lo mismo, ¿no? Eficacia es hacer las cosas bien, mientras que eficiencia… No, espera… Eficiencia es cuando vas rápi… Huy, ya es la hora de comer.

15. Todos somos más productivos a determinadas horas del día. Guárdate esas horas para ti y dedícalas a lo que verdaderamente te gusta: la papiroflexia, tu blog, tocar la guitarra. ¡Que no te roben la vida! ¡Malditos chupasangres! ¡Que te suban el sueldo si quieren que trabajes! ¿Quiénes se han creído que son? ¿Tus padres?

16. Aprende a decir “no”. Mientras aprendes, puedes gritar y correr con los brazos destartalados por encima de la cabeza.

17. Necesitas tres o cuatro becarios más. Los de antes no son suficientes.

18. Elimina lo innecesario. Si una tarea no es realmente importante, bórrala de tu lista. Y todos sabemos que lo verdaderamente importante no es el trabajo, sino la familia, la salud, los amigos… Así que apaga la computadora y vete a disfrutar. Vida solo una.

19. Haz descansos frecuentes. Cierra los ojos, por ejemplo. Sal a la calle y da un paseo. Corre. Sube a un taxi. Ve al aeropuerto. Compra un boleto, sólo de ida, sin preocuparte por el destino. No regreses jamás.