Según Google, haber sacado 10 en la universidad y tener un CV perfecto, no sirve

08 January 2018

Desde pequeño te han hablado de ese documento tan vinculante y decisivo en tu vida que se resume en tan solo dos letras: CV. Luchaste durante toda tu formación para poder conseguir un CV impresionante, incluso algunos buscan formas que quede limpio, bonito, ordenado, llamativo… y todo para nada.

Así lo afirmó Lazlo Bock, que trabaja para Google como vicepresidente de recursos humanos. “Una de las cosas que hemos aprendido tras analizar todos los datos de nuestro proceso de selección es que el expediente académico y la puntuación de los candidatos en los test son inútiles como criterio de contratación”, dijo en una entrevista para el periódico New York Times.

¿Por qué Google ya no mira tanto este documento? Pues porque la proporción de gente sin títulos universitarios que trabaja para este gigante ha ido creciendo con el tiempo. “Hay equipos en los que el 14% de los miembros nunca ha ido a la universidad”, reconoció Bock. Por ello, Google no pide ningún certificado al menos que el trabajador acabe de salir de la universidad.

Según el vicepresidente de RRHH, otra razón es la desconexión que existe entre lo que a uno le enseñan en la universidad y lo que se hace en el “mundo real”, sobre todo en el mundo de las comunicaciones y la tecnología.

“La gente que tiene éxito en la universidad es un tipo de gente específicamente entrenada para tener éxito en ese ambiente”, afirma. También añade que la mejor manera para triunfar en la universidad es buscar la respuesta específica que quiere el profesor y dársela.

Bock dice que “es mucho más interesante resolver problemas para los que no hay una respuesta obvia. Necesitas a gente a la que le guste averiguar cosas para las que no hay una respuesta obvia” y que esa gente, la que no da las respuestas obvias, no triunfa en las aulas convencionales. Pero sí en el mundo laboral.

Por ello, en Google creen que las entrevistas “a la antigua usanza” no sirven, sino que son mejores las entrevistas conductuales estructuradas. En ellas, se le pregunta al entrevistado a qué situaciones difíciles se ha presentado y cómo las ha superado. Eso no solo da información sobre cuáles son las circunstancias complejas que ha encontrado en el pasado y su manera de resolverlas, sino también información sobre qué considera el entrevistado como “difícil”.

Sin embargo, Bock piensa que es muy complicado evaluar en una entrevista las capacidades de liderazgo; es mejor establecer a dicho candidato en un puesto de responsabilidad y preguntarle a los trabajadores, sus subordinados más inmediatos, cómo evalúan a su jefe como líder y parte del equipo.

Estos pequeños cambios en el mundo empresarial abren las puertas a nuevos métodos de contratación, así como la necesidad de una preparación diferente para una entrevista de trabajo. Porque, al parecer, si no eres capaz de desarrollar tu trabajo con, por ejemplo, eficacia, profesionalidad, autocrítica o persistencia, no sirve de nada el 10 impreso en tu expediente. Suena lógico.