Deja de comer por ansiedad. Esto puedes hacer

22 July 2020

Deja de comer por ansiedad. ¿Se puede? Claro que sí. Sabemos que el encierro ha sido difícil y eso te ha llevado a esto. Sigue estos consejos.

Te compartimos un método de 3 pasos para que puedas identificar la ansiedad, superarla y conseguir la talla que buscas.

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Deja de comer por ansiedad. Desde ya te decimos que no es nada complicado, al contrario, las tentaciones serán fuertes los primeros días, pero luego con mucha disciplina y compromiso con tus metas, ¡lo conseguirás!

Entonces, si estás firme con tus objetivos, enfrenta la ansiedad y no arruines tu propósito:

Identificar el hambre física del hambre emocional

El hambre física es la que satisfacemos con nuestras 3-5 comidas diarias y que le proporciona a nuestro organismo todos los nutrientes que necesita para funcionar.

Tenemos que ser conscientes de que no podemos renunciar a ellas, porque eso implicaría poner en riesgo nuestra salud y, por lo tanto, la capacidad para cumplir nuestras responsabilidades diarias.

Lo ideal es hacerlas en porciones adecuadas, con un menú balanceado, y sobre todo ¡nunca saltarse ninguna!, pues el organismo comienza a ahorrar energía y calorías, y eso trabaja en contra de nuestro propósito de reducir las tallas.

Ahora bien, el hambre emocional es aquella motivada por situaciones estresantes o emocionales, y que nos lleva a refugiarnos en los alimentos para encontrar un placer momentáneo que nos haga olvidar la presión.

Lo ideal es reconocerlo y , si no lo podemos evitar en principio, lo ideal es hacer elecciones inteligentes, por ejemplo, sustituir el chocolate por una fruta, o incluso un té que será mucho más beneficioso para encontrar el equilibrio mental que necesitas.

Aceptar la etapa de la vida por la que estás pasando

Es decir, conocerte y disfrutar la etapa de vida por la que estás pasando, con sus pros y contras.

Si bien con el paso de los años nuestra piel es más delicada y necesita más cuidados, o incluso nuestro metabolismo es muchísimo más lento; también es cierto que enfrentamos las dificultades con mayor madurez y tenemos una visión más amplia de la vida.

Por eso, sé consciente de que la edad que tenemos también es una gran ventaja, y sobre todo que nuestra realidad y la aceptación de nuestra imagen depende en gran medida de lo que pensamos y nos decimos a nosotras mismos, el famoso diálogo interno.

Ampliar tu mundo de placer

Si el placer sólo proviene de una sola fuente, como puede ser el trabajo, es muy probable que recurras a la comida para encontrar esa satisfacción que no tienes en otras cosas.

Recuerda que la vida es un equilibrio, y que tu bienestar emocional y físico depende de que tus necesidades están satisfechas de la manera adecuada, ¡sin evasiones!

Lo ideal es aprender a disfrutar también de la familia y los amigos, y además del trabajo tener otras maneras de satisfacción personal.

Finalmente, recuerda que ser delgado no puede ser la meta ni el propósito, sino estar saludable y sentirte bien con la imagen que tienes de ti mismo.

La felicidad no depende del peso, sino de la actitud, nuestra forma de pensar y también de lo que dejamos que tenga importancia en nuestra vida.