¿Por qué preocuparnos por la ansiedad?

19 December 2017

¿Cuántas veces te has preocupado por cosas del futuro? Dónde vivir, con quién vas a estar en ese momento, qué va a ser de ti en 5 años, o qué va a pasar con el empleo nuevo que acabas de conseguir. Todo ese tipo de preguntas y pensamientos que muy seguido te llegan a la cabeza sin motivo alguno, son parte de la ansiedad que puedes tener en mayor o menor grado.

¿Por qué se da eso? Eso es porque los humanos vivimos en un término que los científicos denominan como ambiente de devolución retardada.

El ambiente de devolución retardada como en el que vivimos, crea estrés crónico y ansiedad, y esto se da porque nuestro cerebro no fue diseñado para resolver problemas de este ambiente.

Sí, el cerebro no fue diseñado para eso y es que también el ser humano ha evolucionado tecnológicamente de manera exorbital. En los últimos años han habido inventos increíbles: el avión, el iPhone, internet, tren bala, etc. Nadie de nosotros estábamos preparados para eso. De ahí que haya un impacto tremendo en nosotros. De ahí que ese encuentro entre el cerebro y la ansiedad no coincidan y por eso nazca el estrés crónico.

Cuando el ser humano no se enfrentaba al ambiente de devolución retardada y lo hacía con un ambiente de devolución inmediata hace miles y miles de años sin casi preocupaciones (esto es situar la ansiedad y estrés en emociones útiles), entonces el humano enfrentaba de manera inmediata sus problemas, no había más.

Antes el ser humano sólo se preocupaba por recolectar frutas o verduras de sus campos de siembra, etc. Hoy nos enfrentamos a mantener un trabajo para tener un sueldo y así pagar la renta, la escuela, la luz, agua, comida, todo; además de otras cuestiones como la relación de pareja, familiar, laborar, etc.

¿Qué hacer para enfrentarte a esto y reducir tu ansiedad? Medirte. Todo está en medirte.

Si te preocupa tu retiro y el dinero para cuando te jubiles, quizá no puedas saber cuánto dinero tendrás en el futuro pero sí cuánto puedes ahorrar cada mes para esa situación próxima. No puedes predecir cuándo vas a enamorarte pero sí darte cuenta de tus acciones para cada una de tus citas nuevas.

Cuando mides algo y lo haces consciente, de inmediato te vas a sentir más seguro de la situación. Claro, eso no va a resolver tus problemas pero te quitará un poco de incertidumbre.