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Comportamientos que tienes en la chamba y te llevan directo al despido

Comportamientos que tienes en la chamba y te llevan directo al despido

Es viernes por la mañana y te hablan los de recursos humanos. Es entonces cuando empiezas a temblar y pensar en lo peor. Y está bastante justificado si en la chamba te comportas de esta manera… a menos de que decidas cambiar la situación de una buena vez.

7 Abusar del cotorreo

Recuerda que vas a trabajar, no a socializar. Está bien que tengas buen cotorreo con tus compañeros y que se acaben convirtiendo en nuevos amigos, pero lo mejor es que sea fuera de las horas de trabajo para hablar con calma de sus cosas. Así evitarás distracciones que podrían acabar en un finiquito indeseado.

6 Usar el mail del trabajo para cosas personales

Y quién dice email, dice cualquier herramienta de la oficina. Llámense impresoras, teléfono, etc. Sabemos que es muy tentador, sobre todo cuando tienes ratos libres o cuando tienes que imprimir esas entradas para el concierto al que vas a ir cuando salgas. Pero a veces, ahorrarte un par de pesos en las impresiones te podría salir muy caro.

5 Quejarte por todo

Que si tu jefa, que si tu compañero, que si el día lluvioso que te desconcentra. Que si las prisas que te meten, que si la computadora se traba cada dos por tres, que si es lunes, que si todo… para ya, por favor. No solo porque es una actitud negativa que podría interpretarse como una falta de interés y motivación por tu trabajo, también porque el resto de la humanidad que te rodea no se merece semejante dramón.

4 Estar siempre a la defensiva

Resulta que no eres el centro del mundo. Y que tampoco la humanidad está en tu contra (hay temas más importantes de los que ocuparse). Así que, baja la guardia, respira y sonríe más. Y si la batalla la tienes con algún compañero que te está haciendo la vida imposible, habla con él. Pero que tu jefe no te vea siempre con el ‘modo rambo’ puesto.

3 Ser fan del chisme

Mucho ojo a lo que cuentas. En el trabajo lo mejor es ‘ver, oír y callar’. Aunque creas que puedes confiar en alguien, nunca sabes cómo ni cuándo puede usar esa información. No te la juegues y, muérdete la lengua para evitarte más de un disgusto. Hasta el comentario más inocente puede malinterpretarse.

2 Exigir antes que demostrar

Está bien que exijas lo que es justo, pero siempre y cuando hayas demostrado antes tu valía. Entre otras cosas, porque así tendrás un argumento más para convencer, pero también para que no te salga el tiro por la culata. Ya tú sabes.

1 Procrastinar

Organízate bien el tiempo y no te apalanques. A los de recursos humanos nunca les verás quejarse por tu energía y rapidez, pero sí por tu retrasos y entregas a última hora, aunque el trabajo esté hecho. Elimina el “después lo hago”. Sí lo que quieres es seguir en tu puesto, apuesta siempre por el ‘ahora mismo’.

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J Boom

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