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Miedos y cosas horribles que te pasaban de pequeño y aún no superas

Miedos y cosas horribles que te pasaban de pequeño y aún no superas

La infancia puede ser la mejor etapa de nuestra vida o un error que habríamos preferido no conocer a causa de traumas que se quedaron en nosotros para siempre.
Recordemos algunos de esos momentos difíciles que todos vivimos alguna vez.

7 Ser el último al que recogían de la escuela

Aún mas humillante que el llegar tarde a clases o que te limpiaran con saliva justo antes de entrar a la escuela, estaba el quedar a la hora de la salida hasta el final.

Primero veías como tus amigos se iban, luego tus compañeros, luego reconocías a uno que otro conocido al que le hacías la plática y al final quedabas tú. La parte más fea era cuando ya te tocaba ver como los maestros comenzaban a irse.

Esa sensación de soledad y vacío, nos marcó.

6 Que te castigaran el recreo

Dentro de la escuela una de las peores cosas que te podían pasar era cuando los malditos profesores te quitaban el único momento que valía la pena dentro de las horas de jornada académica.

Podía ser porque los del salón nunca guardaron silencio, porque Juanito hizo una travesura “y por uno pagan todos” o porque no habías hecho la tarea. Siempre encontraban la excusa perfecta para mantenernos sin recreo.

5 Que el coco te atacara al bajar de la cama

Seguimos sin entender qué pasaba por la mente de la persona que consideró bastante atractivo el meterle miedo a los niños con la invención de un monstruo universal que habita debajo de la cama.

Podrá parecer tonto e infantil, pero tremendos brincos los que dábamos para bajar y subir de la cama; y ni hablar de ir al baño.

4 Ser el último que escogían para un equipo

Podía ser para el equipo de la reta en el recreo o en tu calle, pero también aplicaba cuando se hacían grupos para alguna actividad dentro del salón.

Ser el último o quedarte sin pareja, es de las cosas mas humillantes que hay que soportar como seres humanos.

3 Que no te dejaran levantarte de la mesa hasta acabar

Uno como chavito tenía la necesidad de salir a jugar ya o ir a pegarse a la televisión, pero no. Ahí estabamos por demasiado tiempo, sentados y recargados sobre una mesa con el cuaderno de la tarea abierto o con una sopa llena de verduras.

Si hay una oración que nos hace recordar malos tiempos y sentir escalofríos, esa es “no te levantas hasta que termines”.

2 Que los reyes no trajeran lo que pediste

Muñeca, figura de acción, juego de mesa o lo que fuera, siempre hubo una cosa que pedimos y que nunca llegó.

Y aunque no fuera pedido a los reyes, siempre hubo algún juguete de moda por el que moríamos y nos debíamos conformar con que algún amigo nos lo prestara por un poco tiempo.

1 Que te limitaran las cosas

Uno de los traumas con los que seguimos luchando es el hecho de que nos condicionaran y limitaran la comida, los dulces, el tiempo viendo televisión, el tiempo jugando en la calle y absolutamente todo lo que era divertido o valía la pena.

Este fue un hecho universal que todos vivimos y que realmente no cambió nuestra vida en lo absoluto. Sólo existía para joder, sólo eso.

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J Boom

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