Cosas que sufrimos a diario aquellos que somos alérgicos a algún alimento

12 April 2018

Somos un puñado de personas alérgicas a un alimento específico. Somos una legión que vive estos horrores a diario.

Lees todos los ingredientes de los envases cuando nadie más lo hace

Es así. Antes de comprar algo, tienes que leer y asegurarte de que ese ingrediente no está.

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Comas donde comas, siempre tienes que preguntar y advertir de tu alergia

Perdona pero, ¿esto lleva gluten? ¿o cacahuetes? ¿o mariscos? ¿o leche? ¿o huevo? ¿o verdura? ¿o…? Te dicen que no y no te confías. Te dicen que sí y te amargan. Cuando te preguntan que por qué, tienes que decirle ‘es que soy alérgico a tal’, y ahí viene el siguiente punto.

Que te digan “¡Que feo! ¡No sabes lo que te pierdes!” o “Yo no sé cómo puedes vivir sin comer ___”

Fácil: Si no sabes qué es que se te hinchen todas y cada una de las partes del cuerpo, que te lloren los ojos, se te obstruya la garganta y te salgan ronchas por todos lados; es sencillo comer esas cosas. Una vez que alguno de los síntomas anteriores pasó, nunca más quieres entrar en contacto con ese horrible alimento.

No agarrar nada de lo que te ofrecen por temor a una reacción alérgica

Típico. Te crujen las tripas, alguien saca algo que tiene toda la pinta de que no puedas tolerarlo, te ofrece, le preguntas si lleva eso que te mata, te contesta que no lo sabe y tienes que negarte “por si acaso”.

Que todos coman algo que tú no puedes y te limites a mirar

Y que tengas ganas de matarlos a todos porque mueres de hambre.

Sentirte incómodo al comer con alguien y que te hagan una comida específica para ti

Si te sientes tenso cuando estás en la casa de un amigo y no tienes demasiada relación con sus padres, imagínate cuando su madre está preguntándote qué es lo que puede comer y qué no, y acaba haciéndote algo diferente, lo que te hace sentir como la peste.

Las caras de sorpresa y de compasión cuando le cuentas a alguien sobre tu alergia

Que te hagan miles de preguntas sobre cuándo te diste cuenta, qué es lo que te pasa exactamente, si puede curarse y qué es lo peor que te ha pasado. Y que al contestarles te miren como si te fueras a morir mañana y cambien de tema rápidamente.