Esto es lo que solo los ansiosos entendemos

28 August 2017

Hay momentos claves en la vida donde es normal que nos pongamos nerviosos y se potencie nuestra ansiedad: la espera de un resultado médico, la previa antes de la cita con la chica de tus sueños o el momento en el que tenés que pedirle un aumento a tu jefe.

Sin embargo, existen personas que viven en en un estado de ansiedad latente del que no pueden escapar. Hagan lo que hagan, incluso mientrás están de vacaciones, son incapaces de relajarse. Te contamos qué características unen a aquellos que, detrás de una cara bonita, esconden un trastorno difícil de superar.

Dolores de cabeza a cada rato

Por más que la ansiedad se origine en la mente, tiene grandes consecuencias físicas. Es muy común que las personas ansiosas tengan migrañas, palpitaciones, tensiones en el cuerpo y contracturas dolorosas y crónicas. También suele ocurrir que se lastimen comiéndose las uñas, o que desarrollen tics, como por ejemplo morderse el labio o mover los ojos sin parar.

Tardas mucho en hacer algo

En vez de hacer las cosas de un jalón, el ansioso le da mil millones de vueltas a cada asunto. Además siempre está con la cabeza en varias cosas al mismo tiempo, lo cual le impide concentrarse y terminar de hacer una a la vez.

Problemas para dormir

Llega la noche, el ansioso está cansadísimo y, sin embargo, no puede pegar un ojo. El insomnio es el mejor amigo del trastorno de ansiedad. A esta clase de personas les resulta imposible aquietar la mente y no paran de pensar en lo que hicieron durante el día, lo que aún está inconcluso, lo que dijeron, lo que no dijeron y lo que deberían haber hecho y no hicieron: todo es un motivo para mantenerse despierto.

Te enfermas muy seguido

Las personas ansiosas tienen un sistema inmune debilitado ya que su cuerpo pierde mucha cantidad de energía y tiene mayor desgaste que el de un individuo tranquilo. Es por eso que están más expuestas a contraer virus, resfríos y problemas más graves como presión alta o gastritis.

Especulas demasiado

El ansioso no sólo piensa en la realidad concreta, sino en todos los escenarios posibles. “¿Qué pasará si pierdo el tren?” “Y si le digo que lo amo, entonces él va a creer que yo quiero que nos casemos y entonces me va a dejar ¿y qué voy a hacer?”.

Las personas ansiosas quieren tener el futuro controlado y piensan de más. Algo que les cause inseguridad o temor puede transformarse en un demonio gigante por culpa de la especulación que va creciendo hasta tapar el sentido común.