Razones por las que todavía no estás list@ para tener hijos

31 May 2018

Puede llegar a pasar por nuestra mente que estamos listos para la aventura que significa tener un hijo aunque realmente no sea así.
Si te identificas con alguna de estas señales, es momento de pensar bien las cosas y darte cuenta de que no estás listo para algo tan importante.

No te sabes controlar

La palabra “control” no es algo que esté en tu diccionario. No la conoces en lo absoluto y eso se llega a notar.

Puede ser con la comida, tus malas palabras y sobre todo, con el alcohol. Por más que digas que ya lo vas a controlar y eliminarás todos tus malos hábitos de tu vida, terminas fallando y es algo que parece nunca tendrá fin.

Si no puedes contigo, ¿cómo pretendes cuidar a una criatura?

Crees que sería un buen adorno

Si por tu cabeza paso como buena idea el tener a un hijo por los beneficios que te podría traer, simplemente no estás listo para traer al mundo a una nueva persona.

Pensar en lo bien que se vería a tu lado, en el compañero de videojuegos y en lo útil que sería para conseguir mujeres si fueras padre soltero, no son argumentos suficientes para enrolarte en la aventura.

Dormir es lo más importante en tu vida

Dormir es importante para cualquier ser humano, pero si esta acción natural juega un papel muy importante en tu vida, no estás preparado.

¿Pero a qué me refiero con que juegue un papel muy importante? Fácil: llegas tarde a la escuela o a la oficina por quedarte dormido, desconoces a tus conocidos una vez estés en tu cama y los fines de semana despiertas pasando el medio día.

Si tienes una relación así con tu cama, un hijo queda descartado por el momento.

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Consideras a las sopas Maruchan como alimento

Para entrar al mundo de los hijos, es necesario tener conocimiento de las propiedades alimenticias y de todo lo que te llevas a la boca.

Pero tú eres diferente, tú consideras a una sopa Maruchan como la fórmula alimenticia perfecta y más balanceada del mundo.

Comer galletas salidas de una máquina expendedora y desayunar una torta de tamal acompañada de un refresco, te va a matar algún día, pero si tienes un hijo lo matarás en seguida.

Tu dinero se va en tonterías

Cuando llega la quincena, comienzas a gastar en todas esas que tanto has esperado porque no te alcanzó con la quincena pasada.

Gastas en todas las temporadas de tu serie favorita en blu-ray, las entradas para el partido del América, caguamas sin tomar en cuenta el importe, tu colección de hot wheels y todo lo que se te ocurra.

Unos días después ya no tienes dinero y estás esperando con ganas que la fecha de pago llegue ya para poder seguir vivo en el mundo. Ahora toma en cuenta que eso es en lo que gastas sólo para ti, creo que queda claro lo imposible que sería pagar pañales, alimento y ropa para un hijo.

No te sabes cuidar

Así como en el boomie 7, donde la palabra “control” es desconocida por ti, la palabra “cuidar” la tienes un poco presente pero no es algo que aplíques en tu vida.

No puedes y no sabes cómo cuidar tu teléfono celular, tu cartera, tus cosas, una simple planta y tu vida en general. Lo pierdes, lo tiras y lo golpeas o hasta la dejas morir ,ahora traduce eso en un hijo.

De sentirse identificado aquí, el pensar en un hijo es imposible.

Sigues en la fiesta

La felicidad que te da la vida con fiesta no tiene comparación. Sigues disfrutando la destrucción que esta te genera por más que intentes hacerla desaparecer de tu vida.

Parte de tu dinero lo donas al chupe y desde el lunes estás ármando el plan para ir a beber. Tu pensamiento sigue con actitud fiestera y eso es algo que parece no tener solución pronto.

Si sigues siendo de los que aparecen totalmente destruídos los fines de semana y que van por la vida vomitando alcohol, considera que no estás hecho por el momento para un hijo.