Mitos sobre inversiones que hay que romper y dejar ir

25 February 2021

Los mitos sobre las inversiones pueden ser muy fuertes y han generado estigmas, pero unos expertos nos ayudan a vencerlos.

Investment mitos sobre inversiones

 

Ya sean fondos de inversión, CETES, crowdfunding, acciones, bonos u otro tipo de instrumento, la estrategia que debes seguir con ellos debe alinearse con tus metas. A su vez, debes conocer su funcionamiento para poder obtener el mejor rendimiento de ellos; en este punto, es posible que tengas algunas ideas previas sobre el mundo inversionista, sus instrumentos y cómo operan, que podrían no ser precisas. 

 

Si deseas comenzar a invertir, o ya lo estás haciendo y quieres conocer más sobre este mundo,  M2Crowd, plataforma de crowdfunding inmobiliario, nos compartió 4 mitos sobre inversiones que debes dejar de creer, para comenzar a sacarle todo el partido a tu dinero. 

 

  1. Plazo no equivale a riesgo. Algo que los inversionistas principiantes suelen creer es que el riesgo de una inversión es equivalente al plazo, llegando a considerar que a mayor plazo hay mayor riesgo. Sin embargo, son dos variables independientes que no son determinantes una de la otra: un largo plazo no equivale a mayor riesgo, y de la misma forma, el corto plazo no implica menor riesgo por sí mismo. Incluso, inversiones que requieren de mayor tiempo, como la inversión inmobiliaria, son de riesgo bajo o moderado; mientras actividades como el trading
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    , de muy corto plazo, son consideradas de un riesgo alto. Borra este pensamiento de tu mente para poder tomar decisiones correctas al armar tu portafolio. 

 

  1. El largo plazo no son dos años. En México existe la creencia, distinta a otros países, de lo que implican los plazos cortos, medianos y largos, considerando que el largo plazo equivale a un periodo de 2 años en promedio. Esto es incorrecto, pues 2 años se encuentran todavía dentro del umbral del corto plazo; y aunque existen instrumentos con rangos de tiempo más pequeños (de meses o hasta semanas), estos se catalogan como “retorno rápido” o “inmediato”, con rendimientos bajos por lo general. El mediano plazo abarca periodos de entre 3 y 5 años, aproximadamente; mientras que el largo plazo se considera que es de 10 años, o incluso más. Este ajuste es necesario para plantear metas alcanzables: por ejemplo, si lo que quieres es un fondo de retiro, debes pensar en inversiones a 10 o 20 años, por lo menos, y una inversión a 6 meses no te será rentable en lo absoluto para alcanzar un objetivo de esa escala. 

 

  1. Invertir no es jugar al azar. La incertidumbre es una variable en el mundo inversionista, pero no es absoluta y permanente. Si bien es cierto que tratar de predecir cada movimiento del mercado es desgastante y es virtualmente imposible acertar siempre, existen factores que sí se conocen y de hecho se utilizan para hacer predicciones a favor de nuestro dinero. Los ciclos económicos, por ejemplo, permiten conocer los periodos de expansión donde es favorable invertir, así como las recesiones en donde hay que tomar más precauciones. Tomarlos en cuenta ayuda a proteger nuestro dinero y amortiguar el capital. 

 

  1. Invertir una sola vez no es suficiente. Si de verdad quieres vivir de tus rentas, hacer una sola inversión no te ayudará a alcanzarlo. Debes invertir de forma periódica y constante; por ejemplo, realizar una nueva inversión cada mes, tanto para seguir aumentando tu rendimiento como para diversificar tu portafolio, y siempre con instrumentos acordes a tu perfil. Aunque sea una cantidad mínima, esto te ayudará a no dejar el hábito, y te permitirá mantener tu dinero creciendo todo el tiempo. 

 

Si creías en cualquiera de estos mitos y los aplicabas a tus finanzas, estás a tiempo de corregir estos hábitos para mejorar tus inversiones. Recuerda que nunca es tarde para comenzar a poner tu dinero a trabajar, y que es mejor invertir poco a poco que no hacerlo de ninguna forma. 

 

 

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