¿Workaholic? Cómo saber si eres un adicto al trabajo

04 June 2019

No tienes que tener una maestría, doctorado y pos-doctorado para darte cuenta y saber que eres un Workaholic. Sí, esa persona cuyo trabajo es una obsesión y que trabaja y trabaja para que su negocio crezca a expensas de descuidar su salud o la familia.

El término Workaholic surgió en 1971 cuando el psicólogo Wayne Oates se lo otorgó a la adicción al trabajo.

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Una persona así lo único que quiere es dinero, poder y reconocimiento en su ámbito profesional. Y bueno, ¿quién no? Pero quienes lo hacen a toda costa son unos “junkies” de la chamba.

En México existe la estadística de Global Entrepreneurship Monitor de que la gente entre los 25 y 35 años años quieren convertirse en emprendedores; el 34% tiene miedo a fracasar. Por eso es que se recomienda que antes de lanzarte a una aventura de un negocio y/o compañía, hagas un plan de negocios y buenas estrategias para estar preparado ante cualquier adversidad.

Hay personas que rinden excelente y también está el workaholic, ese que si ya cumplió con su labor busca ocupar su tiempo libre en… trabajo porque creen que los hace más productivos, pero descuidan cosas como su familia y salud. Por eso es que empiezan a enfermarse o peor aún, a divorciarse.

Si crees que estás convirtiéndote en uno de ellos checa si tienes algunos de estos problemas psicológicos o físicos: sensación de que te ahogas, muy pocas ganas de trabajar, irritabilidad, ansiedad, problemas cardiovasculares, cansancio crónico o hipertensión, y dolores musculares.

Si tienes todo eso te podrás dar cuenta que tu vida corre peligro y no es broma. Ahora bien, quizá aún no tengas lo anterior porque eres un workaholic en potencia, así que evita todo cometer cosas como no delegar tareas porque crees que la chamba la debes hacer tú.

Eres desorganizado y te llenas y llenas de trabajo, además de que en casa tienes problemas con tu familia por solo pensar en el trabajo.

Tus emociones solo despiertan con logros o pérdidas en tu empleo o compañía. Y peor todavía… si tienes desprecio por salir con tus amigos o al cine, etc, es porque te estás convirtiendo en una dicto al trabajo.

Lo mejor que puedes hacer es delegar la chamba y solo supervisa, no te obsesiones. Dale prioridad a lo que te corresponde, no comas a deshoras, haz pausas en tus horas de trabajo; por amor de dios… no labores en fines de semana y haz ejercicio media hora al día. La meditación es muy buena.