Tener amigos siempre ha sido la solución a problemas de salud y lo dice la ciencia

18 July 2017

Quien tiene un amigo, tiene un tesoro. No sólo porque en ellos encontremos la ayuda incondicional o los consejos sinceros que necesitamos a veces, sino porque también revitalizan nuestro corazón y lo hacen bombear con fuerza. Ya lo sabemos todos, la buena amistad es un motivo más que suficiente para vivir; pero, según confirman diversos estudios, también es uno de los requisitos esenciales para gozar de una buena salud cardiovascular.

En 1979, una investigación conjunta realizada por la Universidad de Harvard y la Universidad de Berkeley confirmó que el riesgo de muerte prematura se duplicaba en aquellas personas que tenían menos vínculos sociales, en comparación con aquellas otras que gozaban de buenas relaciones y de una considerable cantidad de amigos. Desde entonces, el foco se ha centrado ahí, en el vínculo que parece ligar el número de amistades con la salud de nuestro corazón, y se han descubierto cosas sorprendentes.

En 2015, un estudio publicado en la revista Annals of Behavioral Medicine demostraba que las relaciones afectivas ayudaban a proteger nuestro miocardio. En este caso, las pruebas se las realizaron a estudiantes extranjeros que acababan de llegar a Canadá y que, por lo tanto, todavía no habían tenido tiempo para asentar unas buenas relaciones con sus compañeros. Con el tiempo, los investigadores advirtieron que aquellos sujetos que se habían integrado mejor habían experimentado cambios en su frecuencia cardíaca, lo que era bueno para evitar diversos tipos de enfermedades del corazón.

La variación de la frecuencia cardíaca es fundamental para tener un corazón sano y robusto; del mismo modo, evitar el estrés es importante. En ambos casos, el apoyo y la interactividad social servirán para mejorar tus pulsaciones y hacer tu mundo un lugar algo mejor. Al fin y al cabo, la vida es preferible en compañía, ¿y qué hay mejor que vivirla rodeado de buenos amigos?