Así es como puedes sobrevivir a una larga y terrible junta de trabajo

20 December 2017

De esas interminables juntas en las que te quieres arrancar el pelo de la cabeza.

Si de estrés se trata, uno de los factores más comunes para provocarlo son los jefes en el trabajo. ¿A poco no? Aun cuando no están presentes, tan solo sentir su presencia puede destrozar los nervios, pero nada peor que tener que estar encerrado en una junta cara a cara con ellos para presentar resultados, evaluar propuestas o simplemente escuchar por qué ­una vez más­ no está satisfecho con tu arduo trabajo y todos los problemas de la empresa sorpresivamente caen sobre ti. ¿Te suena? No te preocupes, aquí te damos algunos consejos para sobrevivir esos terribles encuentros.

Lidera la reunión con una pauta clara

Las juntas que tienden a ser insufribles terminan así porque desde su inicio no tienen un rumbo y objetivos claros. Si al inicio de cada junta arrancas diciendo algo como “El objetivo de esta reunión es encontrar soluciones a x, y, z problemas, evaluar las siguientes propuestas” y más cosas por el estilo, no solo estarás dando un gran servicio para todos los presentes, sino que también dejarás muy claro qué se puede discutir y qué no en ese espacio. Te garantizamos que tus reuniones serán mucho más cortas y efectivas… Además de que te verás como un líder nato y nominado obligado a un aumento de sueldo cuando exista la oportunidad.

Lleva una foto que te haga feliz en tu teléfono

A veces los regaños y los malos tratos son inevitables en este tipo de reuniones, pero al final del día todos trabajamos por algo o por alguien. Aunque suene un poco cursi, si llevas contigo un recordatorio de por qué tienes que soportar tanto en ese trabajo todos los días a tus juntas, te será mucho más fácil relajarte en ellas. La próxima vez que te toque regaño, solo echa un vistazo a esa foto con tu pareja en la playa y piensa en lo poco que falta ­y probablemente mucho que tienes que trabajar­ para lograr esas siguientes vacaciones juntos… ¿No crees que vale la pena?

Lleva snacks para todos los involucrados

Compra donas, dulces, chicles o algo que te haga más placentero una tediosa junta con el jefe y por supuesto lleva para compartir. Verás lo complicado que se vuelve gritarle en público al generoso empleado que puso una docena de deliciosas donas para compartir en la junta… Igual y hasta te empiezan a invitar el café uno que otro día.

Pídele a tus amigos que te llamen a media junta

Dile a alguno de tus amigos de la oficina que te “haga el paro” y te eche una llamada cuando te vea estresado en la junta. Siempre puedes decir “Disculpe licenciado, habla el cliente” y escaparte fugazmente unos 5 o 10 minutos para atender ese asunto tan importante que hasta la junta puede esperar. Cuando vuelvas a la sala de juntas u oficina de tu jefe toda tensión habrá sido eliminada del aire y podrás seguir en paz.

Propón un mejor entorno para tus juntas

Es mucho más difícil que tu jefe esté de malas y enojado si lo agarras comiendo un delicioso corte en su restaurante favorito o al aire libre en el nuevo roof garden de la oficina. Mueve tus juntas a un lugar más relajado y te será mucho más fácil manejar y esquivar la mala vibra de tu patrón.

Lleva libreta y pluma a todas las juntas

Lo sabemos, hoy en día todo el mundo anota todo en el teléfono o la computadora, pero está comprobado que escribir las cosas hace que sea más fácil memorizarlas. Además, en cuanto sientas estrés o aburrimiento a media junta, siempre puedes hacer uno que otro garabato para distraerte y liberar un poco de esa energía negativa sobre el papel. ¿Lo mejor de todo? Todos pensarán que eres el empleado más atento y diligente. Ganas por donde lo veas.